martes, 26 de agosto de 2014

La juguetería errante



Autor: Edmund Crispin
Editorial: Impedimenta
ISBN: 978-84-15130-20-8
Nº de páginas: 320
Título original: The Moving Toyshop


Cuando el poeta Richard Cadogan decide pasar unos días de vacaciones en Oxford tras una discusión con el avaro de su editor, poco puede imaginar que lo primero que encontrará al llegar a la ciudad, en plena noche, será el cadáver de una mujer tendido en el suelo de una juguetería. Y menos aún que, cuando consigue regresar al lugar de los hechos con la policía, la juguetería habrá desaparecido y, en su lugar, lo que encontrarán será una tienda de ultramarinos en la que, naturalmente, tampoco hay cadáver. Cadogan decide entonces unir fuerzas con Gervase Fen, profesor de literatura inglesa y detective aficionado, el personaje más excéntrico de la ciudad, para resolver un misterio cuyas respuestas se les escapan. Así, el dúo libresco tendrá que enfrentarse a un testamento de lo más inusual, un asesinato imposible, pistas en forma de absurdo poema, y persecuciones alocadas por la ciudad a bordo del automóvil de Fen, Lily Christine III.


Primera novela de esta serie de libros que llega a mis manos y que nos presenta a este peculiar detective llamado Gervase Fen.
Fen es un excéntrico profesor de Oxford que pese a sus métodos nada ortodoxos consigue resolver el misterio que se le presenta. ¿Y cómo llega a él este misterio, os preguntareis?  Pues por medio de Richard Cadogan, antiguo compañero de estudios de la Universidad y poeta laureado (aunque para su desgracia poco conocido).

Richard decide escapar de la monotonía de Londres y pasar unos días de asueto en Oxford recordando viejos tiempos e intentando recuperar la inspiración que parece haberle abandonado. Pero, sin quererlo, Cadogan se ve envuelto en un asesinato inexplicable. El cadáver de una anciana señora se halla en una juguetería que posteriormente desaparece junto con la propia víctima.
Aturdido y asombrado, Richard decide pedir ayuda a su colega Gervase, que sin pérdida de tiempo se pone manos a la obra.
Desde ese momento comienza la verdadera novela detectivesca aunque salpicada de escenas algo absurdas y de su dosis de buen humor "made in Britain", gracias, entre otras cosas, a las situaciones a las que se ven arrastrados nuestros protagonistas.

Creo que Crispin ha escrito un buen libro (reconociendo también la tremenda labor de traducción de José C. Vales).

La juguetería errante es una novela inteligente y deliciosa aunque no creo que pueda ser considerada una novela de misterio al uso. En ella Crispin demuestra su amor por la literatura y por los libros.

Lo que verdaderamente cautiva al lector es el ambiente que al autor describe así como los personajes tan logrados.
Y esta que suscribe ya está deseando hacerse con una nueva aventura de este loco detective amateur.




 

lunes, 18 de agosto de 2014

Un cadaver en el jardín



Autor: Maria Lang
Editorial: Ediciones B
ISBN: 978-84-406-9647-2
Nº de páginas: 272


Recién casados, Puck y Einar Bure deciden pasar las vacaciones junto con el padre de Puck, Johannes Ekstedt, catedrático excéntrico de Egiptología en la Universidad de Upsala, en el idílico y pequeño pueblo de Skoga. Pero justo en el primer día de estas plácidas vacaciones, Johannes –guiado por la inteligencia de un gato blanco de aires egipcios al que le han puesto el nombre de Tutmosis- encuentra un cadáver en el jardín de la casa en que se alojan.
Será entonces cuando nuestra intrépida heroína, Puck, comience a escudriñar en la pequeña sociedad de Skoga, entre cuyos habitantes descubrirá una sospechosa conexión basada en el odio, los celos y la crueldad siempre acechando bajo la superficie de una impostada apariencia agradable.


Continúo con mi tour por la literatura de misterio y esta vez nos vamos a Suecia con una de las escritoras más conocidas en su país a la que compararon con Agatha Christie, salvando las distancias.

Esta es la segunda novela que leo de Maria Lang y aunque no me parecen tan buenas como las de Christie son entretenidas e ideales para las vacaciones estivales.

En este libro los protagonistas de la novela, Puck y Einar Bure, son un matrimonio recién casado que deciden pasar parte de sus vacaciones/ luna de miel en el pequeño pueblo de Skoga de donde Einar es originario.
En esta ocasión estarán acompañados por el padre de Puck, Johannes,un conocido y reputado egiptólogo.

Todo parece discurrir con tranquilidad hasta que la paz se ve interrumpida por la aparición de un cadáver en el jardín de su casa. Éste no es otro que el hijo de uno de sus vecinos, un joven bastante popular en el pueblo pero con un pasado algo turbio.
A partir de aquí, Einar, Puck y varios conocidos (entre ellos su amigo el comisario de policía Christer Wijk) comenzarán una serie de pesquisas que les llevarán a descubrir quién es el asesino y por qué se ha cometido tan terrible crimen.

La forma de escribir de Lang (si la comparamos con Agatha Christie y aunque las comparaciones son odiosas) no es tan fluida como la de la inglesa ni sus personajes tan peculiares ni trabajados. Ni Puck es Poirot ni se acerca de lejos.
Lo cierto es que aunque el libro es bastante ameno, en mi opinión, le sobra alguna que otra descripción y la autora se entretiene en muchos ocasiones en detalles que no aportan gran cosa a la narración.
A diferencia de otras novelas aquí el lector no va encontrando pistas que le puedan llevar a deducir quién es el asesino sino que la resolución del caso ocurre sin más en unas pocas páginas.
Además, el carácter de los personajes (algo simples y "sin sangre") no ayuda demasiado a empatizar con ellos.
 
Pese a que mi crítica puede parecer negativa, como ya he dicho, la novela no está mal, se deja leer y como además no es muy larga no os robará demasiado tiempo y servirá para desconectar de otras lecturas más "sesudas".



 



viernes, 8 de agosto de 2014

La heladería de Vivien y sus recetas para corazones solitarios



Autor: Abby Clements
Editorial: Círculo de lectores
Número de páginas: 360
Título original: Vivien's Heavenly Ice Cream Shop
 
 
Hace más de medio siglo que la heladería de Vivien es parte sustancial del paisaje del paseo marítimo de Brighton. Pero a pesar de su encanto añejo su clientela ha ido menguando hasta niveles insostenibles. Tras la muerte de Vivien, el destino ha dictado sentencia: serán sus nietas Imogen y Anna las encargadas de devolverle al negocio su antiguo esplendor.
 
 
Como es verano, brilla el sol (a veces) y hace calor os traigo una lectura de lo más refrescante.
Me regalaron esta novela hará cosa de un mes y en cuanto la tuve en mi poder me puse manos a la obra con su lectura.
Me apetecía leer algo ligerito y su título y su portada me cautivaron al momento.
Porque esta novela es de esas historias amables donde todo fluye y va por donde tiene que ir y en la que al final todos son felices y comen perdices. ¡Ojalá fuese así en la vida real!
 
Las protagonistas de esta novela son las dos nietas de Vivien, mujer que, aunque conocemos sólo durante un momento, deja huella en todos los personajes y más en Anna e Imogen. Ambas heredan la heladería de su abuela a regañadientes.
Anna es una importante ejecutiva con una vida aparentemente perfecta, pero no es feliz. Imogen es un espíritu libre, aún no ha encontrado su lugar en el mundo aunque ella cree que sí.
Gracias a la tarea encomendada por su abuela (seguir con su legado y no dejar morir su heladería), las dos aprenderán lo importante de la vida y encontrarán su felicidad.
 
Como veis el libro es de esos que se califican como sentimentales con un toque de chick-lit. No es que sean mis lecturas favoritas pero reconozco que hay épocas del año como el verano y la navidad en que disfruto leyendo libros de esta temática.
 
 
La novela es entretenida, tiene sus momentos tiernos y románticos y además, para una amante de Italia como yo, la autora nos hace viajar a Florencia para conocer más a fondo los secretos de la elaboración artesanal de los helados. ¿Se puede pedir más?.
Una última cosa sólo: para los golosos, la autora nos regala unas cuantas recetas para chuparse los dedos.

 
Si he logrado captar vuestra atención os animo a que leáis esta historia y la saboreéis como un buen helado se merece.