Editorial: BUR
ISBN: 97888170466503
Nº de páginas: 140
Sanfrediano, un barrio popular y céntrico de Florencia, ve pasear por sus calles a unas chicas que no son como todas las demás. Guapas, orgullosas, trabajadoras, independientes y pasionales, cada una a su manera, las muchachas de Sanfrediano tienen un único punto débil: Aldo Sernesi, un donjuán al que todo el mundo conoce como «Bob» por su parecido con Robert Taylor. La principal dedicación de Bob consiste en correr detrás de todas ellas sin tener aparentemente la más mínima intención de elegir a ninguna para casarse. Silvana, Gina, Tosca, Mafalda, Loretta y Bice, las protagonistas de la novela, encarnan en sí mismas a todas las muchachas de Sanfrediano que han pasado en algún momento por las manos de Bob. Novias, amantes o simples conquistas que, al descubrirse víctimas del mismo perverso juego, unen fuerzas y entretejen un plan de venganza propio de unas auténticas Erinias enfurecidas.
Tenía este libro en casa desde hacía bastante tiempo. Lo compré en uno de mis primeros viajes a Italia pero desde entonces permanecía en la estantería esperando pacientemente su turno.
Cuando me enteré que la Editorial Impedimenta, lo había traducido al castellano (Las muchachas de Sanfrediano) y que estaba teniendo tan buena acogida, decidí que era el momento de leerlo.
La acción transcurre en Sanfrediano, un barrio popular de Florencia en los primeros años de la posguerra.
Éste es el territorio de caza de Aldo Sernesi, empleado del ayuntamiento, gran jugador de billar, atlético, partisano y conquistador.
Aldo, llamado Bob por su semejanza con el divo de cine del momento Robert Taylor, es un muchacho pagado de sí mismo, enamorado sólo de su persona, consciente de su belleza, que enamora a una muchacha detrás de otra o incluso a varias a la vez sin importarle para nada sus sentimientos.
Son aventuras que para Bob no tienen importancia pero que para las pobres desafortunadas significa todo en su vida. Ellas se hacen la ilusión de ser la única mujer en la vida de Aldo e incluso se ven ya vestidas de blanco camino al altar.
Pero para Bob, lo que cuenta es la aventura, la euforia de la conquista, la celebración narcisista de sí mismo. Bob, es sólo un Casanova cualquiera pero en el barrio de Sanfrediano es admirado y envidiado por todos.
Incluso se inventa un pasado de partisano (cuando en realidad su adhesión se produce una vez terminada la guerra y pasado el peligro. Es por tanto un cobarde).
Las muchachas que seduce son Tosca, Mafalda, Gina, Bice, Silvana y Loretta, chicas trabajadoras y decentes.
Pero la alegría por el triunfo le durará poco ya que las jóvenes, descubierto el engaño, traman una terrible "vendetta" a sus espaldas de la cual nuestro héroe saldrá malparado.
Este libro, escrito por Pratolini en 1948 aparecerá por primera vez en una revista en 1949 y no será publicado hasta 1954 (año en que se estrena también la primera película basada en la novela).
El autor nos ofrece un retrato de Italia que, aunque devastada tras la II Guerra Mundial, se muestra optimista, llena de vida, enérgica... Y todo ello representado en la figura de los chicos y chicas del barrio de Sanfrediano. Allí la luz es viva y se sonríe continuamente en una atmósfera propia de la mejor comedia italiana de los años 50.
Además, el encanto italiano de Pratolini se manifiesta, como siempre, coloreado por el dialecto de la Toscana.
Una novela divertida, breve, con chispa y que a pesar de los años no ha perdido ni pizca de encanto.






