Autor: John Boyne
Editorial: Nube de tinta
ISBN: 9788415594185
Nº de páginas: 256
Alfie limpia zapatos en King's Cross cuando descubre que su padre no está luchando en la Gran Guerra... sino en un hospital para soldados. Ahora su objetivo será sacarlo de allí y devolverlo a casa.
El último libro de Boyne es, en mi opinión, un homenaje a todos los soldados que lucharon en la I Guerra Mundial (o Gran Guerra) ahora que se cumplen 100 años del conflicto.
El protagonista del libro es Alfie Summerfield, un niño que cuando estalla la guerra tiene 5 años y que 4 años después sigue esperando al final de la misma y siente que los han engañado. Todos les decían que la guerra terminaría el mismo año que empezó y que los soldados estarían en casa para Navidad, pero la verdad es otra bien distinta.
Alfie y su madre Margie llevan mucho tiempo sin ver a Georgie, el padre y marido, y hace meses que Alfie se da cuenta de que las cartas no llegan. El niño se pregunta que está ocurriendo aunque su madre siempre le responde lo mismo: que papá está en una misión secreta.
Pero Alfie, niño inquieto que además trabaja como limpiabotas a espaldas de su madre, descubre un día mientras está trabajando dónde está su padre realmente. Y a partir de ahí idea un plan para devolverlo a casa.
A simple vista el argumento puede resultar simple y algo infantil y es cierto que Boyne no ahonda en el conflicto bélico ni se recrea en los horrores de la guerra, pero sí nos habla del lado más humano, del sufrimiento de los soldados y de sus familias, de las heridas que no se ven que son quizá más profundas y difíciles de sanar.
Y al mismo tiempo nos habla de un niño valiente, de su manera de ver las cosas, de cómo las afronta y de cómo el amor lo puede (casi) todo.
Una novela entretenida, amable y con su dosis justa de ternura.














