sábado, 17 de marzo de 2018

Amor

Sentado frente a ella en aquel restaurante atestado de gente, de repente, se sintió terriblemente solo.

Sí, la quería. Estaba claro que la quería.
La quería como quería a sus hermanos, a sus padres o a su mejor amigo.
Una década juntos, tantas cosas vividas, hijos en común...

- “Tenemos una buena vida, ¿verdad?”- le preguntaba ella de vez en cuando.
- “No nos ha ido mal, ¿no crees?” - insistía.

Y él solamente podía mirarla, asentir y sonreír.
Esa sonrisa era suficiente para ella. Le daba tranquilidad, le hacía sentirse segura.

Sabía que cada día que él se iba a trabajar y se despedía con un rápido beso, todo estaba bien.
Él volvería a casa con ella, a la seguridad de ese hogar que habían construído juntos, a su existencia tranquila y sin sobresaltos.
Ahí estaban las cenas en familia con los niños, escuchándoles hablar del colegio, de sus juegos, riéndose de sus ocurrencias... Después, el ritual de cada noche: leerles el cuento de antes de dormir, arroparlos y esperar a que poco a poco los fuese venciendo el sueño antes de apagar la luz.

Ella, a sus lecturas, él, con su ordenador. Siempre juntos.

Sí, todo estaba en orden y ella era feliz.

Pero aquella noche, en ese restaurante lleno de ruidos, risas, de conversaciones que se cruzan, él se dio cuenta.
De pronto se dio cuenta.

La quería.
Pero estaba profunda e irremisiblemente enamorado de ti.

sábado, 24 de febrero de 2018

Querría

Sí, hay tantas cosas que querría contigo...

Sonreír cada día al verte y al pensarte.
Abrazarte muy fuerte y descansar mi cabeza en tu hombro mientas caminamos sin rumbo por las calles de esta ciudad gris.
Que me cojas de la mano y me sorprendas.
Sentarnos a conversar de naderías o simplemente mirarnos a los ojos sin hablar, porque tú ya sabes que nuestros silencios dicen suficiente.
Imaginar por un momento que tú no eres tú, que yo no soy yo. Que somos dos personas distintas; quizá dos desconocidos que se encuentran casualmente, quizá dos adolescentes en su primera cita. Que tú me quieres y yo te quiero sin reservas.
Y, mientras el día se rinde a la noche, dejar que me dieras ese beso de despedida que no sabría a adiós sino a hasta pronto. Y regresar a casa escuchando aún el eco de tu voz y de mi risa, abandonándome al fin a eso que llaman felicidad.

sábado, 20 de mayo de 2017

Io e Te

Me acuerdo como si fuera ayer de aquel verano, el primero que pasamos juntos.
Le pediste prestado el coche a tu madre y viajamos al sur, por carreteras secundarias.
Cantábamos a voz en grito con las ventanillas bajadas viejas canciones de Vasco y Ligabue que yo había aprendido de ti. 
No teníamos prisa por llegar y a ti te encantaba detenerte en algún sitio que no conocías y explorar. 
Dejamos atrás la Toscana y el bullicio de la capital. Comimos en una pequeña osteria una pasta como la que cocinaba tu abuela. 
Compramos Fragolino en aquel pueblo a las afueras de Roma y lo bebimos sentados en el capó del coche de tu madre. 
Recuerdo que quemaba porque hacía mucho calor, y el vino estaba caliente, pero no importaba porque estábamos juntos y tú me enseñabas nuevas palabras en un idioma que pronto sería el mío.
Y seguimos recorriendo carreteras secundarias, cantando siempre a pleno pulmón las mismas cuatro canciones.
Y llegamos al mar; primero Nápoles, Sorrento después. En aquella casa que habías alquilado por una semana fuimos libres. 
Me llevaste a Pompeya, ¿lo recuerdas? Allí,sentados en el anfiteatro,me confesaste tu anhelo de ser actor. Tenías grandes sueños y yo solo soñaba contigo.
Te empeñaste en viajar a Capri, en ver los barcos que llegaban al puerto y sentarnos en la orilla de aquella playa de guijarro. El mar estaba en calma y yo me reía de tus historias.
Esa tarde, en la Grotta Azzurra, bañados por aquella luz, me dijiste por primera vez que me querías.
Nunca hemos vuelto a ser tan felices como ese verano.
Y aún hoy las imágenes, los olores, el sonido de nuestras risas, vuelven a mi mente, tan claros como aquella vez.
Y por las noches, en la cama que todavía compartimos, en la oscuridad, te hablo muy bajito y te pregunto que es lo que nos pasó.
Y tú, susurrando casi, me respondes: "la vida; simplemente la vida".

sábado, 7 de mayo de 2016

Mis nuevas incorporaciones del mes de mayo

Últimamente no lo dedico al blog tanto tiempo como me gustaría.
Lo malo de tener un nuevo trabajo es que, aunque todo es emocionante por la novedad en sí, también implica que hay que dedicarle muchísimo tiempo y esfuerzo.
Siempre he sido muy perfeccionista y más cuando se trata de ganarse el pan así que siento la ausencia, pero quiero deciros que sigo por aquí y os leo, aunque no comente tanto como antes.
También busco un huequecito para leer libros, sobre todo los fines de semana, y como no, ¡¡para comprar!!
 
Aquí van mis últimas adquisiciones:


Todo lo que no te conté - Celeste Ng




The Gallery of Vanished Husbands - Natasha Solomons

The Gallery of Vanished Husbands
  
In altre parole - Jhumpa Lahiri
 
 
 
 
Un hombre muerto - Ngaio Marsh 
 
 
 
 
The Love Object - Edna O'Brien
 
 
 
The Letter - Kathryn Hughes
 
 
 
La frantumaglia - Elena Ferrante
 

domingo, 20 de marzo de 2016

Mis nuevas incorporaciones del mes de marzo

Este mes ha sido un poco loco en cuanto a compras.
He estado en Italia visitando a la familia y he arrasado en las librerías así que entre lo que había comprado aquí y lo de allí mi lista de compras es un poco más larga que otros meses  ;)


Adesso - Chiara Gamberale


 
 
Un terrremoto a Borgo Propizio . Loredana Limone



 
 
 
 

 
 
La luce della sera - Edna O'Brien
 

 
 
Ritorno a Blackbrick - Sarah Moore Fitzgerald
 
 

 
 
Anna - Niccolò Ammaniti
 
 
                                                            
 
Ashenden Park - Elizabeth Wilhide
 

 
 
 
Un cuento oscuro- Naomi Novik
 

 
 
El fragor del día - Elizabeth Bowen
 

 
 


domingo, 13 de marzo de 2016

Brooklyn


 
brooklyn-colm toibin-9788426417701
 
 
Autor: Colm Tóibín
Editorial: Lumen
ISBN: 9788426417701
Nº de páginas: 256
Título original: Brooklyn
 
 
Con la templanza, el virtuosismo y la perspicacia psicológica del maestro contemporáneo que es, Cólm Tóibín, uno de los mejores escritores irlandeses de nuestros días, ha construido una historia estremecedora sobre el destino cuya diáfana superficie esconde un fondo donde se abisma una complejidad inagotable. En un pequeño pueblo del sudeste de Irlanda, Ellys Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuetra trabajo, de modo que, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica, no duda en aceptarlo. Poco a poco, Ellys se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida. Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticas de Irlanda le obligan a regresar y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido. Novela sobre la fatalidad, el exilio, el amor o la familia, Brooklyn es una historia para siempre, dueña de un poder emocional sobrecogedor.
 
 
 
Siempre me han gustado las historias sobre Irlanda y los irlandeses y mucho más aún las historias sobre emigrantes, porque yo misma lo fui hace algunos años y de una manera u otra me reconozco en ellas.
 
Evidentemente mi historia no tiene nada que ver con la de Eilis (las circunstancias y la época son distintas) pero sí que me puede sentir identificada con sus sensaciones, sus sentimientos, su angustia y su, eso que los gallegos llaman, morriña por volver a casa, su deseo de estar ahí, con los suyos.
 
La histora de Eilis es la historia de muchos hombres y mujeres que han abandonado su tierra en busca de un futuro mejor. Y es, desgraciadamente, una historia muy actual. Las crisis económicas, la falta de trabajo, nos empuja a dejar la seguridad de nuestra tierra, de nuestras casas y lanzarnos a la aventura. En ocasiones, es una elección, la mayoría de las veces, una obligación.
 
Eilis, nuestra joven protagonista, deja atrás Enniscorthy, en el sureste de Irlanda, y viaja sola, completamente sola, a Nueva York.
Estamos a principios de los años 50. Europa se recupera de la II Guerra Mundial y Estados Unidos es el país (una vez más) de las oportunidades.
 
La novela narra no sólo el viaje por mar de Eilis hacia la "tierra prometida" sino que cuenta muchos viajes más: el de la madurez, el de los descubrimientos... Eilis se convierte en una mujer a lo largo de las páginas del libro, aprende a valerse por sí misma, a superar las pequeñas dificultades del día a día, se distancia de alguna manera de Irlanda, de su casa, de su madre y el resto de su familia.
Deja atrás su adolescencia, las cosas de niña, los pensamientos infantiles y va descubriendo poco a poco una nueva vida, nuevas costumbres, nuevos compañeros de viaje y quizá el amor.
 
La historia es una historia sencilla que habla de personas sencillas, de la vida cotidiana de una joven que aspira a más.
Poco a poco nos iremos sumergiendo con ella en su vida en el barrio, aunque la novela no es un retrato del Brooklyn de los años 50, que no espere eso el lector porque quizá se decepcione. La novela es un libro que retrata la nostalgia, las pérdidas, a personajes que intentan abrirse camino y encontrar de maneras distintas su lugar en el mundo. Una novela donde la psicología de los personajes es lo que importa.
 
Y en definitiva es la historia de Eilis, de sus inseguridades, de sus conflictos y luchas internas, de su búsqueda. Quizá no sea el personaje más valiente del mundo y se deje arrastrar por las circunstancias, pero esto es lo que la hace más humana.
 
Un libro sobre oportunidades, sobre emigración y sobre cómo escribir nuestro propio destino.
 
Creo que he descubierto un autor a tener muy en cuenta.
 
 
 
 

 

jueves, 3 de marzo de 2016

El contrario de uno



Autor: Erri de Luca
Editorial: Siruela
ISBN: 978-84-7844-741-1
Nº de páginas: 128
Título original: Il contrario di uno
 
El dos es el contrario de uno. «Esta noción, que», dice Erri De Luca, «contrasta con la aritmética, es la experiencia de estos relatos. Desde un cordón materno hasta los dos nudos en el vientre de una cordada de montaña, se desarrolla la aventura de un solitario en el encuentro con la forma del dos. Es una revelación, ni sacra ni profana». Estas historias son accidentes que contradicen la soledad, enredan a la muerte. Una mujer entra en una habitación de invierno para llevar el inesperado calor de la alianza entre los cuerpos. Un padre pintor fiel a su «pulgar arlequín». Una joven burguesa con camisa blanca y falda azul ante el ciclostil de la revolución que lanza su imposible pregunta: «¿Pero es que tú no querrías ser por una vez el prójimo para alguien?». Dieciocho cuentos y un breve poema componen una única historia, la del escritor, y la de cada uno de nosotros, un único hilo contra la soledad, la pasividad, la muerte.
 
 
¿Conocéis a este maravilloso autor italiano? ¿Habéis leído algo de él?
Hace años que descubrí a de Luca. Fue en uno de mis muchos viajes a Italia. Viajo cada año y siempre hago una incursión en la librería de turno, me dejo aconsejar y hay veces que compro por instinto. Normalmente en Milán, que es donde paso los días en compañía de mi otra familia.
Entré en la librería Feltrinelli de la Piazza del Duomo con mi suegra, ávida lectora. Ella me "presentó" a este gran autor. Creo que en España aún no tenía el tirón que tiene ahora, no sé por qué la literatura italiana nunca ha estado tan considerada como la anglosajona.
Una pena, hay tantos y tantos autores increíbles aún por descubrir!
Fue ella quien me dijo, "¿Has leído a Erri de Luca? Yo no lo había leído, así que me aconsejó que comprase uno de sus libros, justo el que ella acababa de terminar.
Al volver a casa empecé a ojearlo y ya no puede soltarlo en todo el día. Me duró un suspiro, y quise más.
Asalté la librería nuevamente buscando otras novelas y cuando llegué a España empecé a coleccionarlas también en nuestro idioma, aunque más tarde.
Así comenzó mi relación con él.
 
El libro del que hoy os hablo no es una novela. Es un libro de relatos, breve, pero tremendamente intenso.
Sus relatos son especiales, sí. No podría destacar sólo uno. ¡Qué difícil!
 
Reconozco que no los he leído en orden. Es una manía. Primero empiezo por los que me llaman la atención, el título me dice algo y me lanzo.
"La camisa en la pared" fue el primero. Encontrarme en él parte del poema de Alberti, fue una sorpresa de lo más agradable. Tú sí que sabes, Erri.
Después llegó "La falda azul", más ropa, más historias.
Me encantó "Anuncio jamás enviado": Busco a la chica de la tienda de frutas y verduras...
Y me conmovió el poema, dedicado a su madre; es desgarrador y precioso.
 
Aquí está la vida del autor, sus recuerdos, vemos a su padre orientando su cama a los pies del Vesubio, a su madre friendo boquerones, leemos sobre penas, amor, soledad y muerte. Leemos sobre la vida.
Y nos emocionamos.
Porque esa es su especialidad.
Gracias.